La psicología social fortalece la empatía, la integración y el bienestar en la comunidad universitaria
La calidad de vida estudiantil en la Universidad Politécnica Territorial de Lara Andrés Eloy Blanco (Uptaeb) constituye una política institucional que se ha consolidado progresivamente con el propósito de promover el desarrollo socioemocional del estudiantado y fortalecer su proceso de formación académica.
En este contexto, los psicólogos sociales Bressner Córdova y Anggie González, adscritos a la Coordinación de Bienestar Estudiantil de la Dirección de Políticas Estudiantiles, se incorporan a una nueva etapa de fortalecimiento del acompañamiento psicosocial dirigido a la comunidad universitaria.
La psicología social, como disciplina científica orientada al estudio de las interacciones humanas y de los procesos psicosociales que influyen en la conducta individual y colectiva, permite desarrollar estrategias de intervención destinadas a mejorar el clima institucional y las dinámicas de convivencia dentro de la universidad.
La incorporación de profesionales especializados en esta área posiciona a la UPT Lara entre las primeras universidades en adquirir este profesional, promoviendo enfoques integrales para la atención y el bienestar del estudiantado.
La psicología social en la diversidad universitaria
La licenciada Anggie González, destaca que dentro de una comunidad universitaria caracterizada por su diversidad social, cultural y generacional, la figura del psicólogo social resulta fundamental.
“En el contexto universitario convergen estudiantes, docentes, personal administrativo y de servicio, cada uno con características, experiencias y realidades distintas. En esta dinámica surgen fenómenos sociales que requieren ser comprendidos y abordados desde una perspectiva colectiva. Nuestro rol consiste en prevenir, intervenir y promover procesos de reintegración que contribuyan al bienestar común”, señaló.
La formación del psicólogo social es de carácter interdisciplinario, ya que estudia el comportamiento humano desde su interacción dialéctica con el entorno social. Dentro de su campo de estudio se integran la psicología del desarrollo, psicología ambiental, psicología de la comunicación, psicología política, jurídica, militar, deportiva y de la salud, entre otras.
Asimismo, González explica que parte del trabajo con el estudiantado consiste en fortalecer la conciencia de pertenencia a un grupo social.
“Es fundamental que el individuo reconozca el sistema social al que pertenece, ya que esto forma parte de su identidad. El reconocimiento orienta su proyecto de vida y sus decisiones personales. Durante la etapa universitaria, esta construcción identitaria resulta clave tanto para el equilibrio emocional como para el rendimiento académico”, indicó.
Abordaje integral dentro y fuera del aula
Por su parte, el licenciado Bressnev Córdova explica que el acompañamiento psicosocial inicia desde el momento en que el estudiante comienza su trayectoria académica en la universidad.
“En la Coordinación de Bienestar Estudiantil trabajamos de manera interdisciplinaria junto a psicólogos, psicólogos sociales, trabajadoras sociales y psicopedagogas. Cada profesional aporta herramientas desde su campo de conocimiento para atender las necesidades del estudiantado”, afirmó.
El especialista subraya que la transición entre la educación media y la educación universitaria suele representar un proceso de adaptación significativo para los jóvenes.
El campo de acción del psicólogo social se desarrolla principalmente en el aula y en los espacios de interacción universitaria, promoviendo entornos participativos que favorezcan la comunicación, la integración grupal y la construcción de una visión compartida entre los integrantes de la comunidad.
Para la ejecución de estas acciones se implementa un abordaje estratégico basado en dos mecanismos principales.
El primero se articula a través del programa de tutoría académica, en coordinación con docentes y voceros estudiantiles, quienes pueden identificar oportunamente situaciones que requieran atención psicosocial.
El segundo consiste en el monitoreo permanente por el equipo de psicólogos sociales en los espacios académicos. La presencia constante en aulas y áreas comunes, así como la comunicación directa con los estudiantes, permite detectar necesidades, canalizar solicitudes y ofrecer orientación oportuna.
Impacto en la convivencia y el rendimiento académico
Según Córdova, estas acciones generan resultados significativos en la dinámica universitaria.
Entre los principales beneficios destacan el fortalecimiento de las relaciones interpersonales, la gestión constructiva de conflictos grupales, la promoción de la convivencia institucional y el desarrollo de habilidades para el trabajo colaborativo, además de promover valores de inclusión y respeto a la diversidad.
El especialista resaltó que la labor del psicólogo social no se limita únicamente al estudiantado, sino que también se extiende al acompañamiento de los equipos de trabajo dentro de la institución. Un trabajador que se siente tranquilo, valorado, fortalece el sentido de pertenencia y contribuye al desarrollo integral de la universidad”, señaló.
Brigada de salud mental
Como parte de las estrategias de atención psicosocial, la Coordinación de Bienestar Estudiantil conformó una Brigada de Salud Mental, integrada por pasantes de sociología de la Universidad Matin Luther King, quienes participan como equipo de apoyo en las actividades de acompañamiento comunitario.
De acuerdo con los especialistas, esta iniciativa busca fortalecer la cultura de la escucha activa, la empatía y la solidaridad dentro del entorno universitario.










